Valle del Júcar - La Manchuela
El río Júcar y
su afluente, el Cabriel, son los responsables
de la orografía de La Manchuela.
Esta comarca salpicada de valles y pequeñas elevaciones se extiende
por el nordeste de la provincia de Albacete,
rompiendo con el estereotipo de que el paisaje de Castilla-La
Mancha se reduce a llanuras mesetarias. Nada más lejos
de la realidad. La Manchuela goza de
una gran riqueza paisajística, cañones y suaves llanos.
Un entorno que invita a practicar deportes al aire libre, como senderismo,
paseos ecuestres, rafting, vuelos en parapente.
A tan agraciado patrimonio natural hay que sumar el patrimonio
cultural; íberos, romanos, visigodos, árabes, judíos
y cristianos han poblado estas tierras, dejando su huella en cada una
de sus villas y pueblos, en forma de murallas, fortalezas, casas blasonadas
e iglesias. La Plaza de Toros de Alcalá del
Júcar es única por su forma totalmente irregular
y por la creencia de que en su origen pudo ser una lucerna paleo cristiana.
La Iglesia de la Natividad de Alborea es
conocida como la Catedral de La Mancha.
En Abengibre se encontró una
Vajilla de Plata de la época de los íberos.
El Valle del Júcar y la comarca
de La Manchuela ofrecen al viajero
parajes naturales de extraordinaria belleza, cada vez más accesibles,
gracias a la recuperación de los antiguos caminos y cañadas
que comunicaban sus pueblos. Entre las sendas recuperadas cabe reseñar
la Vía Verde de La Manchuela,
un viejo trazado ferroviario que une Albacete con Valdeganga, Mahora, Golosalvo, Fuentealbilla, Casas
Ibáñez y Villamalea,
de 81 kilómetros de longitud.
Alcalá del
Júcar, declarado Conjunto Histórico Artístico,
sus casas de arquitectura popular excavadas en la roca se adaptan
al terreno en calles estrechas y empinadas que suben hacia
el castillo (de origen almohade), éste domina desde
lo alto la hoz excavada por el río. Jorquera, encaramada
en un peñasco bajo el que corre el Júcar, la
villa aún conserva parte de las murallas almohades del
siglo XII y restos de la alcazaba.
Casas
Ibáñez, municipio más poblado de
la comarca, centro comarcal y de servicios. Carcelén,
celebra el 23 de Agosto la Fiesta de los Montones, que consiste
en una desenfrenada carrera de antorchas nocturnas monte a
través desde lo alto de la piedra del mediodía.
Su Castillo- Fortaleza data del Siglo XV.
Hacia el este se encuentra el Rincón
de Ves, un paraje entre el Cabriel y el Júcar muy apreciado
por los aficionados al piragüismo.
Desde Villa de Ves, una población
abandonada situada en lo alto de una loma, podemos contemplar un paisaje
espectacular sobre el Embalse del Molinar.
La villa conserva las ruinas de las murallas y elcastillo árabe,
así como el Santuario del Cristo de la Vida, un templo del siglo
XVI de bóvedas góticas que alberga tres magníficos
retablos.
Villatoya, un rincón
de gran belleza natural junto al Cabriel, conocido por sus
balnearios de aguas medicinales.
Fuentealbilla, de raíces
romanas, conserva de aquella época una fuente conocida
como Fuente Grande o Fuente de la Mora. Merecen igualmente
una visita las antiguas salinas y la iglesia barroca de Santiago.
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